De adultos (personal del colegio, padres, encargados): nombre y correo electrónico. El correo es lo que usa el enlace mágico para reconocerte — nunca se guarda una contraseña, porque nunca se pide una.
De estudiantes: solo el nombre. Nunca se pide correo, teléfono ni dirección — el contacto siempre es con el padre o encargado. Si el colegio decide subir una foto del grupo (no de cada estudiante), es opcional y nunca hace falta para participar.
Del movimiento de dinero: montos, fechas y conceptos de lo que la junta estudiantil registra. Esto no es información personal — es el libro compartido que hace posible la transparencia, y por diseño lo puede ver toda la clase.
De uso del sistema: quién hizo qué acción y cuándo (una bitácora), para que el colegio pueda revisar su propio proceso si algo no cuadra.
Para que el sistema funcione: mostrar el balance, validar códigos de acceso, mandar el enlace de inicio de sesión, y nada más.
Nunca se usa para publicidad, no se vende a nadie, y no se comparte con nadie fuera de los proveedores que hacen posible que el sitio funcione (ver la próxima sección).
Un estudiante nunca tiene que dar su correo, teléfono ni ningún dato de contacto para aparecer en Summa — el colegio sube su nombre, y ya. Ninguna comunicación de Summa llega directo a un menor; siempre pasa por el correo de un adulto responsable.
Si tienes preguntas sobre los datos de tu hijo o hija, el punto de contacto es el colegio, no Summa directamente — es quien decidió qué datos subir y por qué.
Neon — aloja la base de datos y procesa el inicio de sesión por enlace mágico. No usa esos datos para nada propio, solo para que Summa funcione.
Resend — si el colegio activa el envío automático de códigos por correo, este proveedor los entrega. Si no se activa, no se usa en absoluto.
Nadie más ve, compra, ni recibe esta información. No hay rastreo de terceros ni anuncios en Summa.
El registro financiero (movimientos, cierres de caja, aprobaciones) nunca se borra, ni siquiera a pedido — es lo que hace que la transparencia sea real: nadie, ni el colegio, puede reescribir la historia del dinero después del hecho.
La información de contacto (nombre, correo) sí se puede pedir que se corrija o se elimine — contacta al colegio, que es quien la administra día a día.
Summa usa una cookie para reconocer tu sesión (que sepa que ya entraste) y otra para recordar si prefieres español o inglés. Ninguna es de rastreo ni de publicidad, y ninguna sale de Summa hacia otro sitio.
Puedes pedir ver, corregir o eliminar tu información de contacto (o la de tu hijo o hija) cuando quieras — el colegio la administra día a día, así que empieza ahí.
La conexión al sitio va cifrada. El inicio de sesión no depende de una contraseña que se pueda filtrar, porque no existe. Los archivos que se suben (como el escudo del colegio) se revisan antes de guardarse.
Si esto cambia, se actualiza la fecha de arriba. Un cambio que afecte de verdad cómo se usan tus datos se avisa de forma más visible, no solo aquí.
[Falta poner aquí un correo o forma de contacto real antes de publicar esta página.]